
Una mesa de desayuno con nubes redondeadas y lomas suaves de fondo: una botella de leche con carita, un tarro de mermelada también con su cara, dos galletas apiladas una sobre otra y un vasito humeante con cucharita adentro, que también tiene su propia expresión. Con un clic se define el color y con el siguiente, el objeto de la mesa a cambiar: responde al toque. Para intentarlo de nuevo, el botón limpiar reinicia todo. Funciona bien de los 3 a los 8, sea nena o nene.
La mermelada se hace cocinando fruta con azúcar hasta que espesa, un método que existe desde hace siglos para poder guardar frutas de estación y comerlas durante todo el año.
Helados kawaii para colorear en línea
Cuando los más chicos usan una pantalla, conviene que sea siempre acompañados por un adulto — así lo señala la Asociación Española de Pediatría, y de paso el momento sirve para charlar sobre lo que están mirando o jugando.
Fuente: Asociación Española de Pediatría.